Contigo – Zurekin denuncia la instrumentalización de Ceuta

Comunicado Contigo Navarra – Zurekin Nafarroa

Hoy tenemos que lamentar y denunciar la irresponsable actitud que UPN ha adoptado, convirtiéndose en la sucursal navarra de la derecha más racista y xenófoba, instrumentalizando el drama humanitario que se está viviendo en Ceuta. UPN, recoge el guante interesado del PP y pretende trasladar a Navarra la crispación social y política, convocando concentraciones que, bajo el supuesto apoyo a la población ceutí, realizan una lectura interesada y peligrosa de lo que está aconteciendo en la actualidad.

El pasado día 30 de julio nuestro país sufrió un ataque hibrido en la frontera ceutí, utilizando el Reino de Marruecos de manera espuria la entrada masiva de decenas de miles de personas migrantes y refugiadas por los espigones de Tarajal y Bensú.

Este tipo de hostilidad se caracteriza por ejercer una fuerte presión coercitiva (migratoria, diplomática y digital), manteniéndose esta justo por debajo del umbral que justificaría una respuesta militar convencional. El análisis crítico de este escenario que está afectando a nuestro país, no puede desvincularse de la acción del triángulo estratégico formado por Marruecos, Estados Unidos e Israel, una alianza consolidada bajo los Acuerdos de Abraham que afecta directamente a la posición geopolítica de España. Con apoyo explícito de Estados Unidos e Israel, Marruecos ha perfeccionado el uso de tácticas asimétricas para avanzar en sus objetivos soberanistas, y contribuido a la presión y control político estratégico de las fronteras comunes.

Tenemos que recordar que, mediante la inacción deliberada o la facilitación logística, las fuerzas de seguridad marroquíes permitieron que decenas de miles de personas cruzasen peligrosamente a nado hacia los espigones de Tarajal o Bensú en lapsos de tiempo extremadamente cortos, como el pico de entre 50.000 y 60.000 personas registrado.

En este ataque híbrido contra la frontera española, el régimen marroquí utilizó la desesperación socioeconómica de sus propios ciudadanos, así como de migrantes subsaharianos como un vector de presión física, saturando instantáneamente las capacidades asistenciales, sanitarias y policiales de la ciudad autónoma. Como dramática consecuencia, se estima que por lo menos 141 personas perdieron la vida, al sumar a los 78 fallecimientos en suelo ceutí los 63 cadáveres detectados en aguas marroquíes. La manipulación y la utilización de la desesperación humana de las personas que fallecieron en el intento o que incluso cruzaron la frontera y se vieron posteriormente obligadas a regresar a Marruecos resulta intolerable políticamente.

Ante esta coyuntura, la respuesta de las instituciones de nuestro país debe ser doble; firmeza política en la defensa de nuestra soberanía nacional ante el ataque híbrido del régimen marroquí, y solidaridad y respeto de los Derechos Humanos de la población migrante instrumentalizada en el ataque hibrido.

Las derechas españolas, están ahora instrumentalizando la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para convocar concentraciones en nuestros Ayuntamientos el próximo día 2 de septiembre, que únicamente buscan enfrentar en un clima de odio a la ciudadanía española con la población migrante que aún se encuentra en Ceuta. Contigo Navarra – Zurekin Nafarroa no vamos a caer en esa trampa, y vamos a solicitar al Parlamento de Navarra un posicionamiento propio en su próxima Mesa y Junta de Portavoces.

Mediante una Declaración Institucional vamos a solicitar el rechazo del Parlamento de Navarra del ataque hibrido perpetrado el pasado 30 de julio por el Reino de Marruecos, con apoyo de Estados Unidos e Israel, contra la frontera española de Ceuta. Y, además, vamos realizar un llamamiento al conjunto de instituciones del Estado a comprometerse con el respeto de los Derechos Humano de la población migrante instrumentalizada en el ataque hibrido, garantizado el derecho de asilo, y la acogida humanitaria especialmente de los niños y niñas no acompañados.

Concluimos realizando un llamamiento a la serenidad de la ciudadanía navarra. Nuestras ciudades y pueblos son y deben seguir siendo ejemplo de buena vecindad, en los que no tenga cabida el odio y en los que el compromiso con los Derechos Humanos sea incuestionable.